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domingo, 29 de enero de 2012

Malos tempos para a xustiza


Son malos tiempos para la justicia.

Vengan a ver la farsa,
el decorado roto, la peluca mal puesta,
palabras de cartón y pantomima.

Son malos años para la justicia.

Como el mar no es azul,
los barcos equivocan la cuenta de sus olas.
Como el dinero es negro,
la moneda menguante de la luna
ha pagado el recibo de la noche.

Son malos meses para la justicia.

Se citaron el crimen y el silencio,
no descansan en paz los perseguidos,
el ladrón y el avaro se reúnen
y la ley no responde a la pregunta
de la bolsa o la vida.

Son malos días para la justicia.

Más de cinco millones de recuerdos
naufragan con sus nombres en la cola del paro.
Los vivos han perdido la memoria
y los muertos no tienen donde caerse muertos.

Son malas horas para la justicia.

La política sueña una constitución en la que refugiarse.
Los periódicos piden una buena noticia que llevarse a la boca.
El poeta no encuentra las palabras que quiere para decir la verdad,
reparación, historia,

porque son malos tiempos,
porque los tribunales se han sentado a cenar en la mesa del rico.

Vengan aquí y observen,
es el tinglado de la nueva farsa,
la toga sucia y el culpable limpio.

Luis García Montero

3 comentarios:

  1. Tarde piaches, Crono.
    "Garçon, outra de calamares na súa tinta e unha botella de Vega Sicilia do ano 75. Pediu o xuiz parapetado tralos anteollos negros que levara o día do enterro do ditador e que él mismo lle regalara" Que país!! JU

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  2. Tarde piei , sí, pero máis vale tarde que nunca .

    "TARDE PIACHES"

    Existen varias versións sobre a súa procedencia, pero a máis curiosa, que non por iso menos fiable, remite a dous estudiantes galegos que quixeron gastarlle unha broma a un terceiro.

    Os tres apostaron a ver cál deles era quen de tragar enteiro un ovo cocido dunha soa vez. Despois de aceptar a aposta, os dous estudiantes primeiros prepararon ás agachadas dous ovos cocidos e un cru. Este último para o terceiro estudiante. No momento de pasarlle o ovo cru pola gorxa, o poliño piou, o que fixo que o mozo exclamase: «¡Tarde piaches!».

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  3. Non temos gorxa pra tragar ovos, nin rodas de muiño e acho que lles vai sair o tiro pola culata a esta panda de xuices indecentes amparados nunha infaliblidade máis que cuestionada. Veremos. JU

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